Analizamos tu situación, ordenamos tus objetivos y te ayudamos a entender las alternativas disponibles para que puedas tomar decisiones con mayor criterio.
Para que la inflación no siga reduciendo el valor de tus ahorros y el exceso de opciones o las propuestas de tu banco no te impidan decidir con claridad.

No empezamos pensando en qué producto ofrecerte. Entendemos tu situación, tus objetivos y lo que realmente necesitas resolver.

No se trata de mover tu dinero cuanto antes, sino de comprender qué tienes, para qué sirve y qué decisiones pueden tener sentido.

Tu dinero nunca pasa por nuestras manos. Cuando decides contratar una solución, lo haces directamente con el proveedor correspondiente.
Lo que no siempre se ve
Con el tiempo es habitual acumular cuentas, planes de ahorro, inversiones, seguros y otras decisiones financieras que fueron contratándose en momentos distintos.
Cada una puede haber tenido sentido por separado, pero eso no significa que todas estén trabajando juntas hacia los mismos objetivos.
Nuestro trabajo consiste en ayudarte a observar el conjunto, detectar posibles desequilibrios y organizar una estructura financiera más coherente con tu situación actual y con lo que quieres conseguir en el futuro.
No partimos de la necesidad de cambiar todo lo que tienes. Primero analizamos qué funciona, qué puede mejorarse y qué decisiones merece la pena revisar.
Puedes tener ahorros, inversiones o diferentes productos contratados y, aun así, no saber qué función cumple cada uno dentro de tu planificación.
Revisamos contigo cómo está distribuido tu patrimonio, qué objetivos cubre actualmente y si existe alguna necesidad que no esté bien atendida.
Una decisión puede parecer adecuada de manera aislada y no encajar correctamente cuando se analiza junto al resto.
Estudiamos si existe un equilibrio razonable entre liquidez, rentabilidad, disponibilidad, protección y riesgo, teniendo en cuenta tus necesidades y tu horizonte temporal.
Pedir una segunda opinión no significa desconfiar. Significa conocer mejor qué estás contratando, durante cuánto tiempo, bajo qué condiciones y con qué riesgos.
Te ayudamos a interpretar las propuestas que recibes y a compararlas con otras posibilidades antes de que tomes una decisión.
Tus circunstancias cambian. También pueden cambiar tus ingresos, tus objetivos familiares, tu capacidad de ahorro o el plazo en el que necesitarás disponer del dinero.
Por eso analizamos lo que ya tienes contratado, no necesariamente para sustituirlo, sino para comprobar si continúa cumpliendo su función o puede mejorarse.
Nuestro proceso
El proceso se adapta a cada persona y suele desarrollarse en dos o tres reuniones. Primero entendemos tu situación, después analizamos la información y, por último, te presentamos distintas opciones para que puedas decidir con claridad.
01.
Objetivos, preocupaciones y capacidad de ahorro o inversión. En esta primera reunión no necesitas aportar documentación.
02.
Analizamos tus ahorros, inversiones y necesidades para entender cómo está organizado tu patrimonio y qué podría mejorarse.
03.
Comparamos alternativas y te explicamos sus condiciones, plazos y riesgos para que puedas decidir con claridad.
04.
Revisamos tu situación al menos una vez al año para adaptar la estrategia cuando cambien tus objetivos o necesidades.
Antes de tomar nuevas decisiones, conviene entender las que ya has tomado.
Revisamos la composición de tu patrimonio, tus ahorros, tus inversiones y tus compromisos para detectar desequilibrios, costes, riesgos o decisiones que hayan perdido sentido con el tiempo.
No todos los objetivos necesitan la misma estrategia.
Mantener liquidez, preparar la jubilación, proteger a la familia, generar ingresos o hacer crecer el patrimonio requieren decisiones diferentes.
Te ayudamos a ordenar prioridades y a definir qué función debe cumplir cada parte de tu dinero.
El riesgo no consiste únicamente en perder dinero. También puede estar en concentrar demasiado el patrimonio, asumir compromisos que no comprendes o mantener soluciones que ya no encajan contigo.
Analizamos el conjunto para ayudarte a construir una estructura más coherente con tu situación y tu horizonte temporal.
Cuando surge una oportunidad, no solo importa su rentabilidad, sino también sus riesgos, quién la gestiona y si encaja en tu patrimonio.
Te ayudamos a comparar la información y entender sus implicaciones antes de decidir.
Rhenium no recibe aportaciones ni ejecuta operaciones. La contratación se realiza directamente con el proveedor elegido.
Testimonios
“Llegué sin tener muy claro qué hacer. Francisco me ayudó a verlo todo con más calma y a entender qué pasos tenían más sentido.”
“Tenía varias cosas contratadas y no sabía si estaban bien planteadas. La revisión me sirvió para ordenar ideas y tomar decisiones con más seguridad.”
“Me gustó que no intentaron venderme nada rápido. Primero escucharon mi situación, y después vimos qué opciones podían encajar.”
“Buscaba una opinión fuera del banco y encontré justo lo que necesitaba: explicaciones claras, seguimiento y una forma más tranquila de decidir.”
La inversión mínima aproximada es de 10.000 euros. A partir de esa cantidad podemos valorar diferentes alternativas y estudiar una estructura formada, al menos, por dos herramientas.
No obstante, a partir de 20.000 euros suele tener más sentido realizar una planificación financiera completa, ya que existe mayor capacidad para distribuir los objetivos y diversificar las decisiones.
No. Rhenium Finance no cobra al cliente por la primera reunión, el análisis, la propuesta ni el seguimiento posterior.
La empresa se remunera mediante acuerdos con los proveedores cuando el cliente decide contratar una solución.
Lo habitual es que dure entre 45 y 60 minutos, aunque no establecemos una duración cerrada.
Algunas personas necesitan menos tiempo y otras prefieren explicar su situación con más detalle. La conversación se adapta a cada caso.
No.
Durante la primera reunión trabajamos con la información que quieras compartir. Puedes explicarnos tus cifras aproximadas, facilitarnos los datos que recuerdes o enseñarnos los productos que ya tienes si lo consideras útil.
La documentación formal solo se solicita cuando has decidido contratar una solución.
Normalmente podemos presentar las opciones en un plazo máximo aproximado de una semana.
El proceso puede avanzar más rápido o más despacio dependiendo de la complejidad de la situación y del ritmo al que quieras tomar las decisiones.
No necesariamente.
Primero analizamos las soluciones que ya tienes y la función que cumplen. Solo planteamos cambios cuando existe una razón clara para considerar que una alternativa puede mejorar la estructura actual.
Rhenium Finance analiza tu situación y te presenta diferentes alternativas, explicándote sus características, condiciones, plazos y riesgos para que puedas tomar una decisión con mayor información.
A diferencia de una entidad bancaria, que suele trabajar principalmente con su propio catálogo de productos, colaboramos con distintos proveedores y estudiamos cada opción desde una perspectiva más amplia, teniendo en cuenta también lo que ya tienes contratado.
La decisión final sobre qué solución contratar y qué cantidad aportar siempre será tuya. Además, Rhenium Finance no recibe, custodia ni gestiona tu dinero: si decides contratar una alternativa, la aportación se realiza directamente al proveedor correspondiente.
Sí. El acompañamiento y las revisiones forman parte del servicio y no se contratan por separado.
Como mínimo, realizamos una revisión anual, aunque algunas soluciones pueden requerir un seguimiento semestral. El acompañamiento puede mantenerse durante todo el tiempo que consideres necesario.
Nuestro objetivo es trabajar tu patrimonio con una visión de medio y largo plazo, revisando la estrategia cuando cambian tus objetivos, tus necesidades o las condiciones de las soluciones contratadas.
Cada situación financiera es distinta. Si quieres saber si podemos ayudarte, podemos revisar tu caso y orientarte antes de tomar ninguna decisión.
Carlos M.